Un dato bien conocido sobre mí es que tengo una letra sumamente horrible, sobre todo cuando escribo textos largos, tengo prisa o alguna cosa de esas.
Un ejemplo muy sencillo es cuando se me ocurre alguna idea e intento escribirla en una hoja de papel, el resultado es casi siempre un texto en principio con una tipografía regular terminando con una totalmente incomprensible.
Otro ejemplo bastante clásico son mis apuntes escolares, casi nunca pude compartirlos con compañero alguno dada la ilegibilidad de éstos, además de que casi siempre apuntaba muy poco. Ya luego era también una trampa para mi mismo puesto que no podía darles lectura para revisión posterior.
Creo casi completamente seguro que nunca he tenido una letra bonita, ni siquiera cuando llegó a ser requisito para revisión o un aliciente el mejorar mis calificaciones, ahora resulta más bien cansado, difícil y lento. Supongo que de algún modo me estoy acostumbrando ya un poco más a escribir rápido en computadora - y vaya que sí lo hago- pero luego resulta no tan práctico su revisión un poco quizá por la falta de costumbre y otro poco por la falta de la computadora cercana.
Y esto viene a tema porque cada que escribo una postal para enviar mi tipografía irregular e ilegible resulta una mala aplicación de un "quiero que se vea bonito".
Incluso me llega a parecer irreal la tipografía de algunas personas que parece literalmente copiada de algún catálogo muy lindo.
En, fin..
creo que me pondré a hacer planas de palitos y bolitas.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada